Lamento interrumpir el maravilloso debate que aquí se está dando entre algunas de las más brillantes mentes de mi generación para exponer una experiencia individual e intransigente. Pero quería dejarlo asentado entre estas falsas páginas y compartirlo con vosotros.
No me
propongo narrar mi experiencia. Sino más bien contar qué es lo que hice con
ella. Narrar mi experiencia sería un acto en vano, y no tanto por innecesario,
sino por una mera y concreta imposibilidad de hacerlo. Lo admito, no es
posible. Ni el mejor de los escritores ni el más hábil de los narradores podría
hacer literatura y mucho menos lenguaje lo que vivencié. No, no es el terreno
de la literatura, y sin embargo, esto no es más que literatura. Al final, esto
es todo lo que pude hacer hasta el momento a partir de esa experiencia.
- Yo sí me siento borracho –dije mientras miraba un típico
reloj despertador redondo de plástico gris con pequeñas y falsas campanas de
acero encima. El segundero había hecho un recorrido de veintinueve segundos
desde que había comenzado a mirarlo con especial atención siguiendo su circular
recorrido, y entonces ya no pude contener más el humo blanco y rabioso de la sustancia
que había quemado para su inhalación. No llegué a los treinta segundos, pensé.
Pero una pregunta había disparado una respuesta. La respuesta era mía, al igual
que las sensaciones que la motivaban y afirmaban. Yo me sentí efectivamente,
durante unos segundos, en estado de ebriedad: el típico mareo, el falso
movimiento de las cosas que me rodeaban o de la misma habitación, una leve
presión en la frente, etc. Entonces caí. O entré. O quizás lo más acertado
sería decir que salí.
Mi madre a un costado, hecha presencia casi a mis
espaldas. No la veía, pero supe que llevaba un carrito de supermercado y que lucía
quince años más joven. Y no la veía, pero ahí estaba. Circunferencias lisas y
concretas de colores mate rodeando las cabezas de dos amigos. Ya voy, sí, hay que ir, estamos yendo. La
inclinación de los planos. Yo girando, no sobre mí mismo, sino hacia mi propio
interior, un giro en espiral que contraía mi cuerpo entero. Era parte sin tomar
decisión alguna, estaba ahí a la deriva pero vivenciando: era cómplice. No
víctima, cómplice. Pero no cortaba ni pinchaba. Un sueño vívido es la mejor
explicación. Duró un minuto y medio, quizás dos, no más.
La ventana a los sueños hecha sustancia, pensé
después. Pedazo de una planta, extracto de una hoja. El fuego, el humo, alquimia
en mis pulmones. La sangre, el oxígeno, la piel caliente, los miembros
abandonados. Después fue pura mente, puro ojos mirando. Cuando se terminó volví
a entrar, y me hice otra vez realidad.
Muy buena DODOMASTER!!!
ResponderEliminary que opinas ahora de esto?
"un viaje interior y exterior mas allá de la abstracción del pensamiento, de características inaprensibles, es decir, "mas allá de toda denominación""
A eso mismo que pones al principio me intentaba referir...
Concuerdo, estimado Ned. Mi predicamento, sin embargo, se mantiene estático. Porque al caos que representa una experiencia de este tipo sólo puedo darle orden a través de una palabra que empieza con L y que vengo usando mucho ultimamente (así que voy a obviar escribirla por más que ambos podamos recuperarla). Y no hace falta darle orden, dirás, y estarás en lo cierto. El punto es que una vez terminado el viaje, una vez de este lado nuevamente, del lado del orden, no me queda mucho más. A lo sumo volver a consumir, supongo. ¿Y qué más podemos hacer sino? ¡Bienvenido sea el caos!
ResponderEliminarExactamente, consumir. Pero luego de consumir varias veces, al parecer el cuerpo empieza a familiarizarce con los efectos, y los reconoce de alguna forma. Ahi donde nuestro pensamiento es obsoleto, aparece otra forma de conocimiento. Lamentablemente no lo podemos comunicar, pero si vivenciar.
ResponderEliminarMe sumo a cualquier próxima ingesta! jaja santi ya tiene toda la informacion y elementos necesarios.. sera cuestion de esperar a que proceda. jajaja
Y desde ya, nos toca aventurarnos con los fungis.
Oh, yeah, motherfucker! You know it!
ResponderEliminaroh! fukinnnnnnggg Yeajjjjj
ResponderEliminarnegro te veni el jue tipo 730 8 con la balance ?
bruno las campanas son reales.
Estoy esperando con ancias un via de e"
suuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuum
Dale,de una. A las 8 te caigo vieja. Abrazo!
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