domingo, 11 de enero de 2015

Regeneración.

         Cuando abrí los ojos el balde de vómitos estaba justo donde lo había dejado, al costado de la cama y abajo de mi cara. Me di vuelta y quise seguir durmiendo, pero fue imposible. Es que la experiencia había sido fuerte. Estuve serio y reflexivo. Todo giro entorno a una simple idea: el universo era una concha gigante, sin genero. Se disolvió en mi cabeza la división entre lo masculino y lo femenino, y veía claramente a una naturaleza asexuada, pero bien conchuda. Una serpiente comiéndose la cola. El universo fagocitándose a si mismo, matando y viviendo. Gozando y sufriendo al mismo tiempo. No importa, es solo una idea, nada comparable a lo que sentí. 

         Me levante y lleve el balde al baño, lo llene de agua y tire todo por el inodoro. Me lave la boca y me pegue una ducha. Mi cabeza era una inmensa migraña: un dolor punzante y constante, insoportable. Pero me importaba poco, sabia que era pasajero y me sirvió para comprender a las personas que tienen migraña crónica (tortura!). La naturaleza duele.

         También me acorde de mi abuelo, un tano bruto, fascista, soldado de artillería alpina, laborioso y mujeriego. Había conocido 48 países por la guerra y cogido en todos. Una vida insustanciosa. Todo lo que probo fue alcohol, tabaco, y drogas de guerra para ser un mejor soldado y no tener miedo a morir en la defensa y conquista de capitales, siempre ajenos. Un perro hecho y derecho, alejado desde la cuna de toda información contra cultural. ¿Cuanto puede sufrir un cuerpo? No hice mas que acordarme sus anécdotas, llenas de frases como "el frió de Rusia duele en los huesos", "se me hinchaba la boca de tanto tomar grapa y no podía comer",  "el sol de Etiopía me cocinaba la piel",  "Vi morir a todos mis amigos del pueblo"... Uufff!! cuanto sufrimiento. 

        La búsqueda de la felicidad... ¿que importa eso?. La vieja de la película tenia razón "La vida es una caminata abajo de la lluvia y por mas que corras o te escondas, te vas a mojar igual". Eso! la naturaleza no da lugar para corredores y refugiados. Es una fuerza con extremidades, donde el equilibrio, es el resultado del coqueteo con ambos extremos: el placer y el dolor. 

      Así el ser humano se regenera, se lastima y se cura. Nos fortalecemos con cada regeneración: se fortalece el cuerpo después de una gripe y se fortalece la mente después de un "mal viaje" triptaminico. 

Ned Ludd

1 comentario:

  1. "El paraíso nunca es un hecho, sino una latencia y un problema de la esperanza: se encuentra cerca y lejos a la vez", escribió Ernst Bloch. Y después seguía con algo así que todo se mantiene perfecto e invariable en el imaginario que lo representa. Creo que se trata de romper ese imaginario, no para acercarse al paraíso, sino a su latencia.
    En una nota aparte, hace poco (creo, al menos por el momento) llegué a responderme, por fin, por qué es que escribo: para perpetuar la ilusión, deduje. No voy a extenderme acá, pero lo que escribiste me hizo pensar en eso. Más adelante seguro posteo algo al respecto.

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