Ya mire detrás del marco y confieso
escribir en función de todos mis Chester J Lampwick... porque el
pensamiento es una abstracción y lo que expresamos es todo lo que
alguna vez leímos, escuchamos, y reflexionamos, no cabe de otra que
abandonarse a su manifestación. Así es como voy a escribir. Porque
es lo mas cómodo y fluido. Todo lo demás se lo encargo al corrector
de texto.
Estaba emputecido en intentar, con
medios caseros, sacar los cristales escondidos en esos frutos. Nada
nuevo bajo el sol. Se hizo antes, y se hace hoy en laboratorios
modernos. Pero la papa estaba en hacerlo con productos de
supermercado, al alcance de cualquiera, tenia que ser contra
cultural, como todo lo bueno. El problema, al final, no eran los
recursos de laboratorio: los precursores químicos y los
instrumentos, sino mas bien el conocimiento. No tarde en advertir,
que como en todas las cosas, la lucha de clases, estaba presente en
la química. No daba con la información justa para poder concretar
la extracción, me faltaban datos. Todo lo académico me servia de
poco, era información de clase alta, inaplicable para los recursos
de la clase baja. Hice lo que podía, historiar las sustancias.
Y un día me sorprendí leyendo
"pharmacopea" griega, el origen de la farmacología
moderna, o al menos así lo explica la historiografía liberal,
porque los incas, mayas y aztecas, y cada grupo humano (por pequeña
tribu que fuera), tenían en su dieta alcaloides, con sus
preparaciones, dosificaciones y extractos. Usados, como fuera, pero
usados. Árabes, chinos y egipcios también, pero no importa. Los
griegos lo documentaron, y lo hicieron trascender.
Empezaron por hacer tinturas, dejando
macerar en agua las plantas de las que querían extraer sus
propiedades. Al parecer, no tardaron en notar que el agua caliente
extraía mejor los alcaloides, y luego la evaporación a sequedad
total, dio lugar a los primeros extractos secos. No se conformaron, y
jugando con la distinta solubilidad del alcaloide, variando la
temperatura del agua, consiguieron limpiar los extractos,
purificarlos y obtener compuestos cristalinos. El maldito homo
sapiens, saco cristales de una planta!. Convirtió un compuesto en
otro, casi como si fuera magia: el plomo en oro. Esto es alquimia, la
transmutación de la sustancia.
Me acorde de Hermes Trismegisto, el
único alquimista que conocía, griego fundador del hermetismo. Algo
hermético es algo cerrado, sectario. Los alquimistas escribían las
recetas de extracciones de plantas, encriptadas en un lenguaje
metalúrgico. La purificación del oro, no es un proceso químico
distante de la extracción de alcaloides. Pero ademas, filosofaron en
base del consumo de sustancias: El kybalion y sus siete principios.
Así lo dijo Hermes: "Lo que constituye la Verdad fundamental,
la Realidad substancial, está más allá de toda denominación, pero
el sabio lo llama el TODO. En su esencia, el TODO es incognoscible."
Bakunin, patiador de hormigueros por
excelencia, también dejo en claro que la realidad es inaprensible
por el pensamiento y que "la ciencia se limita a comprender el
pensamiento de la realidad, no la realidad misma; el pensamiento de
la vida, no la vida". Es decir, el pensamiento es una
abstracción de la realidad. Lo que expresamos es el resultado de
todo lo que alguna vez pensamos. Nuevamente daba en el clavo: el
materialismo es la explicación genuina de la realidad. Limitada!
pero genuina. Es entonces el ser humano una consecuencia de todo lo
que sintió, escucho, toco, vio.. en fin, es la materia determinada .
Por esto, para Bakunin, antes de la revolución social, era necesaria
una revolución personal, basada en el simple acto del sujeto
revelándose a lo que lo hicieron ser (parecen palabras de Sartre).
Es un cristiano revelándose contra la abstracción de su
cristianismo.
Alquimia, Bakunin, revolución personal
anti-cristiana... todo apunta a las triptaminas, alcaloides
psicotropicos, prohibidos por el cristianismo desde la llegada de los
españoles a América. Tomando como antecedente su accionar en
Europa, la incineración de mujeres vivas que coqueteaban con
alcaloides "delirogenos" (mandragora, beleño, daturas y
mas), los cristianos ávidos por mantener su dictadura etico-moral en
los nuevos terrunios, persiguieron, mataron y finalmente censuraron
toda ingesta de alcaloides "alucinogenos" (mescalina,
hongos psilocibicos, olioluqui y mas).
En el caso de los Aztecas, eran desde
ya, una cultura triptaminica. Se ve en Xochipilli: escultura de
un hombre en estado de éxtasis que tiene dibujado en el cuerpo
símbolos que representan las plantas sagradas. De todas las
sustancias consumidas por los Aztecas, hubo una principalmente
prohibida: el tanannacalt o "carne de dios". No cabía,
para el cristianismo, por la transustanciación, que la carne de
cristo no fuera el pan!. Era un claro caso de herejía.
Hay una variante a tener en cuenta en
la dominación de un grupo sobre otro: la dictadura química, es
decir, el control de la percepción y del conocimiento, a través de
la regulación (cuales, como y cuanto) del consumo de sustancias. Si
una planta no afecta la dominación económica y cultural, entonces
se alienta su consumo. Así, por ejemplo, el consumo de coca incaico,
no fue prohibido, siempre y cuando, los indígenas extrajeran metales
preciosos de sol a sol, incentivados por el alcaloide dopaminico.
Misma historia para el cacao, café, mate y tabaco.
El tanannacalt, eran los hongos
psilocybe, portadores de un alcaloide: psilocibina, que cuando se
desfoforiliza, se transforma en psilocina que es en definitiva, lo
que provoca la experiencia.
Quiero ser claro en esto: las
triptaminas son propiedad de la contra cultura. Y lo son por su
naturaleza química y por determinación histórica.
Como no me resuelvo a conceptualizar la
experiencia con psilocina, como alucinogena, psiquedelica o
enteogenica, simplemente, y basado en la química, la voy a llamar
experiencia triptaminica. Descarto llamarla experiencia alucinogena
(termino medico psicologico) porque alucinar, refiere a
ver, escuchar o sentir lo que no existe, todas cosas que no suceden
bajo el efecto de la psilocina. El mundo material sigue siendo el
mismo, solo que interpretado de forma diferente, mas nunca aparece un
elefante rosado parado sobre una mesa ratona. El termino psiquedelia,
remite al conocimiento de la pisque, situación posible en la
experiencia, pero no única. Es tomar la parte por el todo. Ni que
hablar del termino psicodelia, aplicado por psicologos de
laboratorio, que explicaban la experiencia como un brote psicotico.
Finalmente enteogenos, que es el termino mayormente aceptado,
significaría "con un dios dentro", entendiendo a la
experiencia como un estado de divinidad. Esto es simplemente una paja teológica.
YO, sujeto determinado y sin libre
albedrío según Bakunin (y Hermes y todos sus Chester J. Lampwick),
como parte de la realidad, soy inaprensible por el pensamiento.
Situación comprobable por medio de una experiencia triptaminica.
Esta es entonces, mi definición de la experiencia: un viaje interior
y exterior mas allá de la abstracción del pensamiento, de
características inaprensibles, es decir, "mas allá de toda
denominación".
¿Que hubiese pensado Bakunin, a la luz
de la ciencia moderna, sobre el consumo de psilocina como vehículo
de la revolución personal? ¿No es la experiencia triptaminica un
medio para la descristianizacion?
Como sea, me adelanto al cadáver de Bakunin, y no vacilo en decir que las experiencias
triptaminicas son un privilegio. Una perla contra cultural desde la
noche de todos los tiempos.
Ned Ludd (en estado ludico).
Leí dos veces y escribí lo que sigue más abajo. Antes, me declaro incompetente en materia de química, realidades paralelas y otras cuestiones que esbozás en tu escrito. Pero me la banco y te escupo lo que sigue en pos de una discusión, o dado el caso, un sometimiento a aquello que tu conocimiento o experiencia sobrepasen los míos. Quiero decir, todo esto también es materia y cultura. Comienzo...
ResponderEliminarLa contracultura también es cultura. Cuando menos al ser la negación de la misma, porque no podríamos pensar que negar la cultura, o negar al hombre y su historia es algo que justamente se encuentre por fuera del mismo hombre o de la misma cultura. Si bien creo poder estar de acuerdo con Bakunin cuando dice que la ciencia se limita a conocer el pensamiento de la realidad, también podemos aceptar que ese mismo pensamiento es también cultural. Ya sea establecido, natural o impuesto, se vuelve el dado o elegido, volviéndose así el que delimita. Pero bueno, esto no quita que se logre alcanzar o conocer otro tipo de realidad. La cuestión justamente es a partir de qué pensamiento uno se aproxima a esa realidad desconocida. Quiero decir, vos descubriste que la "ciencia alta" no te permitía alcanzar lo que buscabas en cuanto al tratamiento y uso de una sustancia, y tuvise que recurrir a los griegos. ¿Pero no fueron justamente los griegos los que dieron inicio y a la vez posibilitaron la hoy llamada "ciencia alta"? Y que, por sobre todo, te llevó a alcanzar un estadio de contracultura. Corregime si me equivoco, por favor.
Me gusta eso de que la realidad está más allá de toda denominación. El punto es qué hacer con esa carencia de denominación, por lo tanto de sentido y uso. Si bien podemos aceptar que hay un infinito de, digámosle "cosas", siempre se apunta a conocer, por lo tanto denominar, y también usar, la mayor cantidad posible de esas "cosas". Algunos le dirían evolución, o progreso, otros dominación cultural y económica. Vos lo expresaste: el homo sapiens sacó cristales de un planta. Y, por ejemplo, el hombre moderno hizo del tiempo un bien de uso. A su vez, la idea de Bakunin del materialismo determinista convence, pero, obviamente, es una idea postulada, que como se pensaría por lo que expusiste más arriba, es una idea que resulta de un tipo particular de pensamiento. Insisto, estoy de acuerdo con esas palabras, pero ¿qué hay de los demás tipos de pensamiento? Si la realidad deriva del pensamiento ¿no estamos condenados a verlo todo a partir del mismo? Porque por más que cambiemos de pensamiento, nos chocamos otra vez con que los paradigmas también cambian, y si hay un cambio de paradigma, entonces hay un cambio de realidad, y si hay un cambio de realidad, entonces hay más de una realidad, y si hay más de una realidad, entonces no hay "la" realidad (¡tomá, Saussure!) El materialismo, al final, es entonces otra idea. Que convence, se sostiene y hasta parecería irrefutable (y probablemente lo sea), pero siempre y cuando se la someta a juicio y análisis desde la misma mirada que la creó, que la hizo posible; que la hizo palabras y mente, entonces realidad.
Continúo porque no me alcanzaron los caracteres...
ResponderEliminarTe detengo un segundo cuando decís que "las triptaminas son propiedad de la contra cultura". Entiendo que son la contra de una cultura determinada, pero a la vez son la cultura explícita de una segunda. Que si bien anterior y luego sometida y transmutada, eso no anula su idea de cultura también impuesta. Quiero decir, Pepe Más Capito Azteca hizo de las suyas. Sin llegar a los límites atroces de los españoles, o quizás sí, pero no cabe duda de que estructuró y postuló su propia cultura, diferenciada del ser cristiano o cartesiano europeo. Pero me pregunto, no cuál cultura es más válida o más natural que la otra, sino qué cultura no es finalmente determinista. Y me encuentro con que ambas lo son por igual. Entonces, quizás, acá podemos volver a Bakunin y extenderle la diestra para volver a caer en el materialismo que todo lo define. Por otro lado, aunque por el momento no me animo, creo que habría que pensar, o mejor dicho repensar el lugar o peso que ocupa el materialismo en el siglo XXI.
Creo que diste en la tecla con tu (no) denominación de la experiencia triptamínica. No tomás partido, aunque concreto sos ambiguo, y no dejás espacio para la refutación. Lograste, retóricamente, el argumento inviolable de cualquier gran sofista. Pero ¿es realmente inaprensible esa experiencia? ¿si efectivamente va más allá del pensamiento de qué demonios estás escribiendo y de qué me estás hablando acá, Willis?
Primero, gracias por los comentarios. Muy lucidos y picantes.
ResponderEliminarParto de acá: "la realidad esta mas allá de toda denominación". Denominar, es conceptualizar, y para eso se necesita lenguaje, digo pensamiento. El pensamiento, es una vía de interpretación de la realidad, pero no la única. El ser humano, no aprende solo por el pensamiento, aprende también por otros canales. Que algo no se pueda conceptualizar, es decir, pensar, no significa que no se pueda aprender y usar. Y en este punto, estoy tentado a robarle todo a Castaneda y su Don juan, pero no me siento cómodo en el terreno de la escritura.
La experiencia triptaminica es inaprensible por el pensamiento, lo que no significa que sea inaprensible por otros medios. Esta característica, convierte a las triptaminas (digo alcaloides alucinogenes, psiquedelicos o enteogenicos) en contra culturales, no porque se opongan a una determinada cultura, sino porque se oponen a todas, en la medida que rompen con cualquier conceptualizacion o creencia.
La cultura azteca (cito esta porque esta nombrada), es triptaminica, y por esto relativista. No todas las culturas permiten la destrucción del sistema de ideas que las sostiene. La cultura cristiana, por ejemplo, que es absolutista, no lo permite.
Con respecto a Bakunin, su materialismo es subjetivo. El pensamiento subjetivo se comporta paradojalmente, porque mientras afirma algo, lo niega. "Toda conclusión es errónea" y entonces, "también es erróneo que toda conclusión es errónea?". Y de acá la diferencia entre lo determinista y lo absolutista. Lo digo así: ¿la cultura nos determina absolutamente? Si, la cristiana si. Pero las culturas triptaminicas (que son igual de determinantes), no son absolutistas,en tanto y en cuanto, permiten el uso de alcaloides que derriban toda conceptualización.
A todo esto, estoy pensando, que quizás el termino justo debería ser: Anti-cultura y no contra-cultura. Es decir, la negación de la cultura, y no la oposición, como sugiere el termino "contra".
Podemos continuar la conversación con néctares de por medio, para darle mas fluidez. jaja
Abrazo dodomen!
Realidad.Pensamiento.Cultura.Canales.Alcaloides.Materialismo.Absolutismo.Anti.Contra.Etc.Bla...ad infinitum.
ResponderEliminarAcá hay un problema con el lenguaje. Y me encantaría seguir discutiendo. Pero no sólo me convence, sino que también me conmueve la idea de continuar esto en una conversación face-to-face, mano-a-mano, con sublimes néctares mediando. ¡Hasta pronto, entonces!